sábado, 4 de diciembre de 2010

Verte crecer, verme perder.

Hoy he encontrado a mi nena escribiendo en un papel y me enteré que sus sueños ahora vuelan junto a los de él...
Y cada verso tenía melancolía...
Yo quiero tener una casita pequeña y bonita para vivir con vos, con una sonrisa en primavera esperarte en la vereda con un beso y una flor. Yo quiero tener una casita sencilla y alegre para nosotros dos, compartiendo en armonía cada instante de la vida y confiando el uno al otro, siendo sólo un par de locos.
Pero basta de irrealidades, eso es como creer que la vida es un cuento de hadas. Los niños no son siempre niños.
Hoy su tiempo de muñecas terminó. Mi nena es libertad para el amor y en una nube flota un sentimiento. Hoy este hombre tiene ganas de llorar, me cuesta comprender la realidad teniendo en cuenta como están los tiempos, estos tiempos.
Qué pena grande saber que un día se irá, si hasta me parece verla jugando en un tobogán.
Cómo saber qué decir, cómo saber lo que debo hacer si siento que te arrebatan de mis brazos. Lo sé, tienes una vida y algún día ibas a tener que empezar a abrir tus alas. Pero no creo estar preparado aún para tu vuelo ni se si él es el indicado para enseñarte a volar.
La inseguridad y el miedo hacia lo que te rodea desvanecen los juegos y el sueño de esa simple casita junto a mi nena inocente y tierna. Yo quiero que seas feliz y no quiero verte sufrir más de lo que ya has sufrido por las vueltas de la vida. Los recuerdos empapan mis ojos que desbordan con gotas de ilusión perdida. Por favor, piensa y no te olvides que si vuelas con prisa y muy alto sin tener en cuenta las consecuencias, la caída puede doler demasiado.
Sólo me queda confiar en vos, en esa nena que vi crecer llena de luz y bondad, en esa Nené que se lleva consigo lo mejor de cada uno de aquellos que la queremos y le brindamos las herramientas para ser una buena persona como lo sos.
Hoy, un hombre dolido y lleno de miedos llora por la crueldad del tiempo anhelando que la vida apueste a tu favor con tus elecciones. Hoy, una nena empieza a crecer y se aferra a sus ideales para enfrentar un mundo desconocido.
Y cada verso tenía melancolía...


sábado, 13 de noviembre de 2010

Pero a los ciegos no le gustan los sordos y un corazón no se endurece porque sí.

Aprender a pedir perdón.

Todos ríen, viven en su mundo de ilusiones y juegan a ser felices. Cada uno observa sus beneficios y prioriza su conveniencia sin importale nada, nadie. No hay tiempo de pararse a mirar ni lamentarse por equivocaciones.
Demasiada hipocresía rondando en el ambiente, el aire carece de sinceridad. No soy Dios, no soy perfecto y por el contrario tengo millones de errores. Pero hay algo que me diferencia del resto. Hay algo que muchos no tienen y yo si. Ese algo se llama AUTOCRÍTICA.
Decir "Perdón, me equivoqué..." no es negocio. El orgullo, la vergüenza y la frustración salen perdiendo con esa actitud, entonces claro, mejor sigo mi camino y si algún día esa persona que padeció mi error quiere volver y perdonarme buenísimo, sino que se le va a hacer. El perdón y la confianza son sentimientos que se ganan, tiene que haber un esfuerzo y una voluntad previa para que el otro sienta de verdad otorgarme esas llaves nuevamente.
No cuesta nada y cuesta mucho a la vez. Bajar de nuestra nube de ego y arrepentirnos de las cagadas que nos mandamos nos hace mejor persona. Desafortunadamente hoy en día son muy pocos los que anhelan alimentar su alma con bondad e intentar ser un mejor ser humano.
Cada uno sabe lo que es, lo que hace, piensa o dice. La consciencia de cada uno sabrá que condena aplicar en cada caso. Si querés una sentencia más leve, yo que vos empezaría a mirar mi interior y tratar de enmendar todo aquello en lo que te equivocaste. Yo que vos elijo pedir perdón.


miércoles, 15 de septiembre de 2010

viernes, 20 de agosto de 2010

¿CÓMO EXPLICAR LO INEXPLICABLE?

¿CÓMO DESCRIBIR LO QUE SE SIENTE SI NI SIQUIERA NUESTRA PROPIA RAZÓN ENTIENDE LO QUE PERCIBIMOS?


ES CREER Y NO REVENTAR, APACIGUAR ESE MIEDO A LO DESCONOCIDO.
~



jueves, 12 de agosto de 2010

Códigos.

Los sistemas informáticos, los productos, los números, las letras, los idiomas, las culturas, las personas, las relaciones entre sí, todo se maneja y se condiciona por medio de ciertos "CÓDIGOS".
Pero... ¿A qué le llamamos códigos verdaderamente? ¿Existen en realidad o es sólo una imposicion mental que uno mismo se aplica para controlar actitudes y determinar un camino a seguir? En lo técnico, lo matemático, tal vez sea mucho más fácil justificarlos y demostrar que sí existen, mas en cuanto a lo referido a lo humano y lo social esta tarea se vuelve mucho más compleja. Todo el mundo se jacta de "tener códigos", ya sea hablando de amistad, de la familia o profesionalmente; y entonces... ¿Qué es eso?
Está relacionado con la ética y la moral de cada uno, vamos adquiriendo códigos o formándolos a medida que entablamos distintas relaciones y aprendemos lecciones de determinadas circunstancias de la vida. Es distinguir que es lo bueno y que es lo malo en base a tu propio criterio, es respetarse y respetar al otro en tanto y en cuanto esa persona comparta los mismos códigos que vos. De no ser así, se produce un desentendimiento de códigos, ya sea porque ambas personas tienen códigos totalmente diferentes o que se contradicen, o hasta incluso ausencia de los mismos; es decir, que uno tiene códigos o condicionamientos que la otra persona no.
Por lo general uno tiende a rodearse con personas que comparten o que creemos que comparten nuestros mismos códigos, con el tiempo se pueden afianzar o quizás alguno de ellos se rompa y esa relación se diluya por dicho motivo. Desde un comienzo, la afinidad se presenta evaluando diferentes actitudes que coinciden o encajan en base a nuestra moral y ética, porque "tenemos los mismos códigos". Éstos son un pilar fundamental, y hasta podría decir que el más elemental de una persona, es lo que rige la personalidad y nuestra forma de ser, lo que nos distingue qué debemos hacer de lo que no, lo que condiciona nuestras relaciones y actitudes. Están los códigos de la amistad, como así también los códigos tumberos y civiles, cada uno se va a encolumnar donde su postura lo lleve. Lo que queda claro es que es muy importante tener y mantener ciertos códigos. Yo estoy orgulloso de tenerlos y de serle fiel a ellos.

martes, 3 de agosto de 2010

Madre.

Siempre tan atenta y preocupada. Nunca bajaste los brazos ante nada ni nadie. Leona como pocas y trabajadora como nadie.
Me diste la vida, me ayudaste a crecer, me sostuviste como pudiste, me diste los cimientos para echar raíces y emprender mi camino... Lo que soy te lo debo a vos, lo material, lo intelectual, lo humano... En todo tenés algo que ver. Quizás muchas veces no fue la manera correcta, pero más allá de eso es imposible guardarte algún tipo de rencor porque lo que verdaderamente importa es que todo lo que hacés o hiciste es por la exclusiva razón de verme bien o lo mejor para mí. Bendita misión de madres que tantos dolores de cabeza les trae y nos traen.
Los hijos somos hijos de la vida, sin embargo, sin tu ayuda no sería lo que soy hoy. Es verdad, tus miedos y angustias son valederos porque aún hay muchos riesgos y errores que afrontar en mi vida, mas no hay por qué temer en cierta forma. Tengo tus herramientas, los recuerdos y los sentimientos amparan mis pasos, tengo el don más importante que tanto vos como papi me dieron: SOY BUENA PERSONA. Podrán traicionarme, intentar pasarme por arriba y tal vez lo hagan, pero de algo estate segura... Siempre voy a seguir adelante, siempre seré honesto y fiel a mis ideales. Deja las preocupaciones por un segundo. ¡Miráte! ¡Miráme! Mejor dicho, ¡mirános! Tus 3 hijos pese a quien le pese somos excelentes personas y llevamos una vida digna sin deberle nada a nadie, y si le debemos algo a alguien es a ustedes, mamá y papá, a nadie más.
Los años te llegaron, el amor de tu vida lamentablemente ya no está a tu lado, tus hijos crecieron y tenés nietos hermosos... ¡No estás sola mamá! Tu fortaleza es inmensa, no bajes los brazos aún, hay muchas cosas bellas por vivir. Deberías al menos intentar dejar los prejuicios y las preocupaciones a segundo plano, es momento de disfrutar de lo que tenés, de lo que lograste, delo que la vida te dio. Sonríe, no llores de balde, regala besos y abrazos, expande tu amor de abuela y no regaños, en fin, VIVE LA VIDA. Problemas los va a haber siempre, así que sonríe y disfruta de todas maneras... Y más hoy, que es tu cumpleaños. FELICIDADES. Te amo.

martes, 8 de junio de 2010

Cuando era viejo...



"Cuando era viejo pensaba que uno podía proyectar su vida en etapas, en momentos, en períodos. Estaba equivocado. Vivía equivocado. Y tomaba decisiones, también equivocadas. Porque la vida es hoy. Suena apocaliptico pero ninguno sabe con certeza si hay mañana. No podemos afirmar que esta noche cuando cerremos los ojos en nuestra cama, los volveremos a abrir en la mañana. No lo sabemos. Ni podemos darlo por seguro. Insisto…La vida es hoy. El pasado no se puede cambiar y el futuro todavía no existe.
Cuando era viejo tenía muchos proyectos personales y profesionales, soñaba y estaba convencido de que estaba en el rumbo correcto, y muchos días del presente, pasaban como una rutina justificando que valía la pena sacrificarlos, porque en el final del camino me esperaban mis anhelos que se harían realidad y traerían la felicidad. Estaba equivocado.
Cuando era viejo estaba convencido que el afecto podía demostrarse de varias maneras, con hechos, con regalos o actitudes a determinadas personas, y con otras creía que era prudente ponerse una coraza y mostrarse frío. Estaba equivocado. Cuando era viejo creía que el AMOR era un sentimiento que se vivía de una determinada manera…Estaba equivocado.
Y esa suma de equivocaciones me llevó a un callejón de sentimientos, que,confieso,creí que era un callejón sin salida. De hecho durante varios días estuve convencido de eso. Así y todo lo aproveché, porque tenía 2 opciones, enloquecer angustiado contra una pared o relajarme y encontrarme a mí mismo (valga esa redundancia). Paradójicamente tener una pared en la nariz fue una especie de liberación. Una vez más estaba equivocado, el callejón tenía salida. Y como si la vida fuese un juego de mesa, entregué mis fichas, rompí el tablero y empecé de nuevo. Pero no siento que he retrocedido, todo lo contrario... Porque a veces avanzar de a 10 casilleros no es un logro, si el camino es el equivocado. Hoy disfruto cada casillero que avanzo, lo gozo, lo siento, lo vivo. Empecé de nuevo y soy un hombre nuevo. Hoy no proyecto en etapas, vivo cada día intensamente. Hoy no pienso mucho en el final del camino, simplemente porque no sé cuando será. Y ante la duda, elijo percibir intensamente cada paso en ese caminar, lo miro, lo pienso, lo siento, lo digo, lo hago. Profesionalmente este podría ser el final del camino y aún así sería genial, soy, hago y vivo lo que amo. Eso ya es un anhelo y un sueño cumplido, hecho realidad. Y en lo personal, eliminé mis corazas y prejuicios, prefiero correr el riesgo y ser vulnerable, pero elijo sentir todo, amor, deseo, pasión, dolor, nostalgia…pero no angustia. Y lo más importante, no me privo de un abrazo, un te quiero, un te extraño, un beso, una mirada o una sonrisa. Les aseguro que vivir así es una experiencia maravillosa. Y permite que uno se conecte desde otro lado. Desde el corazón o desde el alma, siempre es genuino el afecto. Hoy que soy un hombre nuevo descubrí que el AMOR, se puede vivir de infinitas maneras. Tal vez vuelva a equivocarme, pero nunca arrepentirme. Porque la vida es hoy. Y si hay mañana, entonces tendré tiempo de volver a entregar las fichas, y empezar de nuevo."

miércoles, 3 de marzo de 2010

Un humilde pero valioso obsequio.

Un día como hoy pero de 1974 nacía alguien llamado Francisco Javier. Era el primer hijo de un joven matrimonio humilde y trabajador que residía en la zona oeste del Gran Buenos Aires. Llevaba el nombre de su padre, don Francisco, y sus primeros años de vida fueron muy apegados a su madre, doña Lidia. Ambos progenitores trabajaban a diario para forjar su familia y poder establecer un hogar digno.
No fue mucho el tiempo transcurrido hasta la llegada de un nuevo integrante a la familia, ya en 1976 llegaba al seno familiar Martín, su hermano. Francisco Javier, o Fran como solían conocerlo en el hogar y el barrio, se crió junto a su hermano y sus amigos demostrando siempre ser una persona atenta y pasiva, que podía comprender absolutamente a todos y ser el tutor de cada uno de los qe integraba la barra, siendo que si tenía que defender a alguno de ellos de alguien o algo lo hacía sin duda alguna. A veces algo callado, pensativo, era capaz de estar horas imaginando un mundo plagado de sueños y fantasías a cumplir. Excelente alumno y con un alto grado de responsabilidad. Simpre solían decirle qe su edad no era acorde a su nivel de maduración.
Visto de afuera se podría decir que él junto a su hermano tuvieron una linda infancia y una memorable adolescencia, tal vez podría haber sido mejor o quizás no con todos los gustos que ellos hubieran querido, pero en fin nunca les faltó nada ni sufrieron carencias. Sus padres, ambos personas con poca educación pero ante todo buenas personas, habián formado de manera digna y loable personas a su semejanza en cuanto a la calidad humana. Buenas personas, generan en base a sus actitudes más buenas personas como quien dice.
Sin embargo, cuando menos se lo esperaban, por esas cosas de la vida un tercer hermano llegaba a la familia, el pequeño Brian. Fue el chiche nuevo de la casa, Fran y Martín lo adoraban, pese a que a veces se fastidiaban por cuidarlo o por las molestias que les ocasionaba. Ambos lo cuidaban y lo hacían jugar siempre. Fran particuarmente tenía un apego especial por él, de hecho fue su padrino de bautismo, y siempre era el que se preocupaba y le brindaba los mejores juguetes y salidas...
Todo marchaba bien. Brian crecía. Los jefes de familia trabajaban. Y hermanos mayores ya habiendo terminado el colegio buscaban su rumbo en la vida.
Ambos tenían novias. Fran trabajó unos años en un hipermercado, antes tuvo varios trabajos más. Martín bueno, trabajaba también pero se destacaba por ser menos responsable y más desfachatado que su hermano Fran.
En busca de sus sueños, el más grande de los hermanos, dejó el trabajo estable e impulsó sus propias ideas junto a otras personas. Lamentablemente ese fue el inicio de una mala racha que cambiaría su destino y a la vez de su familia. Malos negocios, deudas, traiciones, presiones, agoviado y sin trabajo Fran decidió probar suerte yéndose al sur a buscar una solución que aquí cerca de su familia y su entorno no encontraba. Fue una decisión no muy fácil de tomar, yo diría más que nada difícil. Abandonar sus cosas, su casa, sus padres, sus hermanos, sus amigos, en fin, su vida, para comenzar una nueva lejos del mundo desde foja 0. Con todo el dolor del mundo él se fue.
En Buenos Aires todo siguió su marcha. Los padres trabajaban, Martín también, Brian crecía y estudiaba en la misma escuela primaria donde habían ido sus hermanos. Todos desde un principio sufrieron horrores la ausencia y el vacío dejado por Fran... Extrañarlo ya era poco. Él pese a todo con el tiempo logró salir adelante, costó pero allá pudo establecerse y conseguir un buen trabajo con el que fue liquidando sus deudas y olvidándose de los problemas que lo habían llevado hasta allí.
Todos lo recordaban tanto, todos... Pero el pequeño Brian era el más reacio y el que menos demostraba extrañarlo. Y era lógico, era el que menos cosas había compartido con él, a diferencia de sus padres y de su otro hermano con el practicamente se criaron juntos. Además como que al haber sido tan apegados en su niñez con Brian, al irse se generó una especie de desilusión y rencor tras ese "abandono" por así decirlo.
Fran ya había formado su familia allá, y había decidido vivir en aquel lejano lugar que lo había adoptado como propio y en el que tan cómodo se sentía rodeado de tanta naturaleza y paz. Su hermano Martín ya lo había ganado de mano con los hijos, tenía 4, mientras que él había tenido el primero sin apuros. Brian creció y era todo un adolescente, un casi adulto por así decirlo, buena persona como sus hermanos y padres, algo necio y cabeza dura pero pasivo y buen alumno como Fran. Todo marchaba bien. Las visitas anuales desde el sur hacia la ciudad se hicieron costumbre. Hablar por teléfono casi todos los domingos también.
Muchas cosas pasaron en el medio, problemas familiares, la salud de sus padres ya no era la misma, en fin, Fran era el que más se preocupaba porque al estar lejos la incertidumbre duele más. El paso de los años y los achaques de los mismos habían hecho estragos tanto en Lidia como en Francisco, pero principalmente en él. Por años vivió con problemas cardíacos, incluso se repuso de una grave operación de aneurisma a la cual hasta Fran se hizo presente, pero hace casi un año ya su corazón dijo basta y se detuvo. Uno de los peores momentos había acontecido, la cruel distancia no permitió siquiera haber visto a su padre unos segundos más con vida. La familia unida despidió los restos de este gran hombre que dedicó su vida entera a formar buenas personas y no dejar que nada les falte. Entre dolor, llanto y mucha tristeza los hermanos se unieron más que nunca, su madre los necesitaba.
Y fue ahí dónde Fran y Brian se miraron y se dieron cuenta de que no se reconocían. Eran hermanos pero a la vez no se sentían como tal. De ahí en más y con ayuda de Martín se propusieron entre todos acercarse más, hablar más, y estar para lo que cada uno necesite y para no dejar que Lidia caiga en una profunda depresión.
Y así fue... con el correr de los meses las relaciones se afianzaron y de a poco fueron logrando que su madre se reponga. Pese a los problemas, las ausencias, a las separaciones, las peleas, y miles de cosas que aún había por solucionar, había muchas cosas positivas que la ida de su padre les habia dejado...

Y así es como hoy en tu cumpleaños, yo Brian, puedo decirte que me enorgullezco de ser TU HERMANO, que hoy si te siento como tal y que te pido mil perdones si en algún momento te juzgué mal o no me puse un segundo en tu lugar estando lejos de nosotros. Falta tiempo y tenemos muchisimas cosas más por vivir, pero hoy en día con lo que me demostraste este último tiempo puedo decir que confío plenamente en vos y sé que vas a estar cuando te necesite. No te guardo rencores ni siento desilusión por nada. TE QUIERO MUCHO, de corazón.

MUY FELIZ CUMPLEAÑOS FRAN =)

martes, 2 de marzo de 2010

QUELQU'UN M'A DIT

On me dit que nos vies ne valent pas grand chose,
Elles passent en un instant comme fanent les roses.
On me dit que le temps qui glisse est un salaud que de nos chagrins
Il s'en fait des manteaux pourtant quelqu'un m'a dit...

Que tu m'aimais encore,
C'est quelqu'un qui m'a dit que tu m'aimais encore.
Serais ce possible alors ?

On me dit que le destin se moque bien de nous
Qu'il ne nous donne rien et qu'il nous promet tout
Parais qu'le bonheur est à portée de main,
Alors on tend la main et on se retrouve fou
Pourtant quelqu'un m'a dit ...

Que tu m'aimais encore,
C'est quelqu'un qui m'a dit que tu m'aimais encore.
Serais ce possible alors ?
Serais ce possible alors ?

Mais qui est ce qui m'a dit que toujours tu m'aimais?
Je ne me souviens plus c'était tard dans la nuit,
J'entend encore la voix, mais je ne vois plus les traits
"il vous aime, c'est secret, lui dites pas que j'vous l'ai dit"
Tu vois quelqu'un m'a dit...

Que tu m'aimais encore, me l'a t'on vraiment dit...
Que tu m'aimais encore, serais ce possible alors ?

On me dit que nos vies ne valent pas grand chose,
Elles passent en un instant comme fanent les roses
On me dit que le temps qui glisse est un salaud
Que de nos tristesses il s'en fait des manteaux,
Pourtant quelqu'un m'a dit que...

Que tu m'aimais encore,
C'est quelqu'un qui m'a dit que tu m'aimais encore.
Serais ce possible alors ?

domingo, 28 de febrero de 2010

Cambios drásticos.

¿Por qué a veces las cosas salen totalmente al revés de lo que esperamos? Uno se esfuerza, lucha, y se la juega por eso que queremos lograr... Pero no siempre se llega a buen puerto. En cierta forma no tiene sentido quejarse o preguntarse estas cosas, al fin y al cabo la vida ya es así, colmada de fracasos, aprendizajes y éxitos.
Nunca se sabe con que nos puede llegar a salir el destino. No se si creer en eso de que las cosas malas que nos pasan es porque uno mismo se las busca, o porque las merecemos... No entiendo por qué existen esas rachas de mala suerte, las odio. Te pasa una, y te pasan todas...
Cansa, duele y cuesta superarlas.

Hoy es uno de esos días donde me siento vacío. Puedo tener muchas cosas y muchas personas con quien contar, pero hoy es uno de esos días en el que la ausencia de ciertas personas hacen imponer más el vacío que otra cosa. Todo está cambiado, nada es igual a ayer. A esta altura ya no se si para bien, no se si para mal. Lo único que se es que está todo muy cambiado. El panorama no es para nada bueno, sólo se ven pequeños destellos de felicidad a lo largo de los días y muchas metas por alcanzar tapadas por una enorme nube de confusión y problemas.
Mi familia, por así decirlo, es un caos. Si bien cada día agradezco tenerla y me enorgullezco de tener a cada uno de ellos, los problemas personales de cada uno y la falta de cariño son moneda corriente hoy en día. Pero no culpo a nadie ni creo haya algún culpable en todo eso, sino que es un malestar colectivo que afecta a cada uno de nosotros tras la muerte de mi viejo. Mis amigos, o como yo suelo llamarles, mi segunda familia, es otro caos. De buenas a primeras todo giró 360º. No entiendo nada, no puedo comprender, no se si quiera comprender. La cualidad fundamental que yo siempre tuve en cuenta para hacerme de mis amigos es la de ser buenas personas por sobre todas las cosas. Muchas personas me demostraron no serlo, y eso cambió todo. Nuevos amigos aparecieron, y en ellos encontré sentimientos y cualidades que jamás había esperado encontrar y que hoy en día valoro y poco a poco voy nutriendo para no perderlos como perdí tanta gente este tiempo.
Intento, intento, intento. No hay caso. Todo está revuelto. Ya no se si jugarmela por conocer y tener nuevos amigos, lo hice y ya siento que me equivoqué. Los viejos amigos, los que no perdí, están cada uno en la suya. Y no los culpo de eso porque así es la vida. Y así como yo ahora estoy acá escribiendo mis pesares, ellos pueden estar pensando lo mismo de mí.

No veo salida. No se por qué camino encarar o mejor dicho si lo se pero no tengo fuerzas ni el apoyo suficiente para seguir.
No voy a releer esto ni a corregir la ortografía o la sintáxis para que quede como un texto más de mi blog. Es sólo un descargo. Una forma de canalizar la bronca y el vacío que siento adentro por ver las cosas como están.
Mañana va a ser otro día y quizás ya no sea tan triste o negativo como el de hoy. Pero las cosas seguirán cabiantes durante un largo tiempo, lo se.
¿Cómo sacarme las ganas de llorar?
¿cómo dejar de extrañar?
¿cómo saber cuándo parar?

Basta, suficiente por hoy.

jueves, 4 de febrero de 2010

Peligrosas Contaminaciones

"Así como las buenas costumbres de la higiene nos impone el baño diario para limpiar el cuerpo de suciedad, también cada día deberíamos purificar nuestro espíritu limpiándolo de peligrosas contaminaciones, emanadas del mundo en el que vivimos y donde desarrollamos nuestras luchas cotidianas.
Las generan los que van por la vida dejando sus influencias negativas, los que se conducen con falsedades e hipocresías; los que utilizan la servil adulación para ganar beneficios; los que lucran con la buena fe ajena; los que están del lado de los poderosos mientras éstos tienen poder y huyen con rapidez cuando vuelven al llano; también son contaminantes la envidia; la violencia; el rencor; el bastardo manipuleo de los sentimientos nobles; la arrogancia de los que desprecian a sus semejantes; los que perturban las buenas intensiones con malévolas sospechas; los que carecen de valores morales; los que hacen de la mentira su emblema; los traidores, ventajeros, cínicos.
En el mundo de la Creación, existen el Bien y el Mal.
Librémosnos de los que predican el Mal, usando para lograrlo la sabia percepción que nos da la sensibilidad y el deseo de tener una vida digna, lejos de 'peligrosas contaminaciones' espirituales.
"

lunes, 4 de enero de 2010

Hechos, balance, reflexión y comienzo...

Las fiestas pasaron, el 2009 se fue y abrió paso a un nuevo año.
Otra vez caemos al punto de inicio donde esperamos que en este 2010 podamos salir triunfantes de la partida, una de las tantas que conforma el juego que muchos llamamos vida.
Todos los años comenzamos a jugar pero ése que hoy comienza no es el mismo jugador que jugó anteriormente sino que mediante logros, errores, golpes, aprendizajes y demás hechos el jugador que comienza año a año el desafío de jugar NUNCA ES EL MISMO.
Si bien la esencia no cambia, todas nuestras actitudes, reacciones y decisiones se modifican en base a nuestro progreso en el juego...

Mi anterior partida fue la más difícil y dura. Perder uno de tus principales aliados en plena batalla es uno de los golpes más terribles que la vida te puede dar. Todos en algún momento vamos a dejar de jugar, todos sabemos que el juego de la vida tiene un jugador invencible y el cual siempre tarde o temprano nos canta jaque, la muerte. Sin embargo duele aún más cuando la sorpresa de una estrategia inpensada deja fuera de juego a tu mejor aliado, ese que te enseñó a jugar, al que todavía necesitabas al lado para poder avanzar en el juego y que te tenía mucho por enseñar y dar. Es cruel, frío e insuperable. Se aprende a vivir con ese vacío. Pero de ese momento en adelante esa partida ya la perdiste y las partidas que vendrán serán completamente diferentes.
Para lograr terminar la partida y volver a empezar una nueva aprendí y crecí mucho, hice nuevos aliados y reforcé alianzas con otros excelentes jugadores y compañeros de la vida. El balance fue negativo, pero eso no quita que dentro del mismo balance haya habido cosas buenas y cruciales para poder seguir jugando.
Todo tiene su razón de ser y en alguna medida repercute a lo largo del juego. Los cambios deben ser para mejor. Un buen jugador aprovecha todo lo que le sucede para beneficio propio y saca el optimismo de cada circunstancia e incrementa sus conocimientos y energías para seguir adelante. No es para nada fácil, cuesta y MUCHO, pero se puede.

Finalmente, es la hora de recomenzar una partida más... Las cartas están hechadas y las herramientas para seguir en juego están en manos de cada jugador. Somos conscientes de todo lo sucedido, sólo queda avanzar y mejorar nuestras aptitudes como buen jugador, como buena persona. No gana quien llega a la final, eso sólo lo decide la muerte, se declara ganador a aquel que termina su última partida sabiendo que dio lo mejor de sí y que luego de su exclusión del juego su ausencia afectará a muchos otros jugadores que queden en carrera, que lo recordarán con anhelo y sabrán hacerse de las enseñanzas que les ha brindado...

Manos a la obra, la partida ya empezó y no sabemos si puede ser la última. Esforcémonos por ganar.-