Parpadear una o dos veces nos cambia el contexto de lo que estamos viendo. Es esencial fijar la mirada para darnos cuenta contra que nos estamos enfrentando o si estamos a la defensiva sin motivos.
Son miles de momentos en que la vida nos pone a prueba. La palabra nos da la posibilidad del dasahogo o de compartir lo que uno siente.
Los oídos no pueden escuchar ni la lengua puede describir las torturas de ese infierno interior que es nuestra propia conciencia, pero cuando el amor está vigente en nosotros la aceptación es nuestro As de espadas.
Alejado de los rencores, descontracturando los nervios, podemos llegar a aceptar que no somos dueños de la verdad, de que es mejor aclarar los malosentendidos a esperar que el tiempo sea injusto y tome partida por un camino equivocado.
Hay que profundizar el conocimiento de nosotros mismos y aceptar que nuestro peor error sería no ser sinceros y cerrarnos en un único e irrefutable pensamiento personal.
Lo inentendible sería justificarse e insertar una ficha más a este juego que sólo se juega desde el alma. No nos condenemos a la irritabilidad exagerada. El rencor, el odio y el silencio complican el juego y ensucian el tablero haciendo tarea difícil avanzar.
No desliguemos culpas, ambos somos parte del momento, uniéndonos lograremos coexistir.
Lo que hoy nos desespera y nos parece importante, trágico, con el tiempo al poder compartirlo juntos nos sorprenderá y nos hará reír superados por haberle dado tanta dimensión a lo que en realidad no la tenía.
Hay que tener la chispa adecuada para estar y tener la palabra justa en el momento indicado. Y más en tiempos donde nadie escucha nada, y todos saben todo.
No olvidemos que el amor es el fracaso del egoísmo, y que disfrutar de los instantes de felicidad le da más sentido a nuestra vida que vivir discutiendo por hechos sin sentido que opacan los matices del sentimiento original.
Bueno, uno de las mejores cosas que he leido. Muchas frases ciertas y verdaderas. Veo que lo escribistes tarde, depués de volver de mi casa, de la gran lluvia, del sábado desolador...
ResponderEliminarY creo llegar a entender el motivo y pienso que es una descarga, espero no equivocarme...
Obviamente que siempre conviene aclarar las cosas, hablar cuando un problema se tiene, no dejar pasarlas ni acumularlas, porque todo dicho de una y junto, puede llegar a herir mucho más que las cosas dichas paulatinamente.
"El rencor, el odio y el silencio complican el juego y ensucian el tablero haciendo tarea difícil avanzar."
Excelente frase. Mezcla de juego con realidad y pensamiento.
Creo que no tengo muchas más que decir. Estabas realmente inspirado ese día