lunes, 4 de enero de 2010

Hechos, balance, reflexión y comienzo...

Las fiestas pasaron, el 2009 se fue y abrió paso a un nuevo año.
Otra vez caemos al punto de inicio donde esperamos que en este 2010 podamos salir triunfantes de la partida, una de las tantas que conforma el juego que muchos llamamos vida.
Todos los años comenzamos a jugar pero ése que hoy comienza no es el mismo jugador que jugó anteriormente sino que mediante logros, errores, golpes, aprendizajes y demás hechos el jugador que comienza año a año el desafío de jugar NUNCA ES EL MISMO.
Si bien la esencia no cambia, todas nuestras actitudes, reacciones y decisiones se modifican en base a nuestro progreso en el juego...

Mi anterior partida fue la más difícil y dura. Perder uno de tus principales aliados en plena batalla es uno de los golpes más terribles que la vida te puede dar. Todos en algún momento vamos a dejar de jugar, todos sabemos que el juego de la vida tiene un jugador invencible y el cual siempre tarde o temprano nos canta jaque, la muerte. Sin embargo duele aún más cuando la sorpresa de una estrategia inpensada deja fuera de juego a tu mejor aliado, ese que te enseñó a jugar, al que todavía necesitabas al lado para poder avanzar en el juego y que te tenía mucho por enseñar y dar. Es cruel, frío e insuperable. Se aprende a vivir con ese vacío. Pero de ese momento en adelante esa partida ya la perdiste y las partidas que vendrán serán completamente diferentes.
Para lograr terminar la partida y volver a empezar una nueva aprendí y crecí mucho, hice nuevos aliados y reforcé alianzas con otros excelentes jugadores y compañeros de la vida. El balance fue negativo, pero eso no quita que dentro del mismo balance haya habido cosas buenas y cruciales para poder seguir jugando.
Todo tiene su razón de ser y en alguna medida repercute a lo largo del juego. Los cambios deben ser para mejor. Un buen jugador aprovecha todo lo que le sucede para beneficio propio y saca el optimismo de cada circunstancia e incrementa sus conocimientos y energías para seguir adelante. No es para nada fácil, cuesta y MUCHO, pero se puede.

Finalmente, es la hora de recomenzar una partida más... Las cartas están hechadas y las herramientas para seguir en juego están en manos de cada jugador. Somos conscientes de todo lo sucedido, sólo queda avanzar y mejorar nuestras aptitudes como buen jugador, como buena persona. No gana quien llega a la final, eso sólo lo decide la muerte, se declara ganador a aquel que termina su última partida sabiendo que dio lo mejor de sí y que luego de su exclusión del juego su ausencia afectará a muchos otros jugadores que queden en carrera, que lo recordarán con anhelo y sabrán hacerse de las enseñanzas que les ha brindado...

Manos a la obra, la partida ya empezó y no sabemos si puede ser la última. Esforcémonos por ganar.-