
"Cuando era viejo pensaba que uno podía proyectar su vida en etapas, en momentos, en períodos. Estaba equivocado. Vivía equivocado. Y tomaba decisiones, también equivocadas. Porque la vida es hoy. Suena apocaliptico pero ninguno sabe con certeza si hay mañana. No podemos afirmar que esta noche cuando cerremos los ojos en nuestra cama, los volveremos a abrir en la mañana. No lo sabemos. Ni podemos darlo por seguro. Insisto…La vida es hoy. El pasado no se puede cambiar y el futuro todavía no existe.
Cuando era viejo tenía muchos proyectos personales y profesionales, soñaba y estaba convencido de que estaba en el rumbo correcto, y muchos días del presente, pasaban como una rutina justificando que valía la pena sacrificarlos, porque en el final del camino me esperaban mis anhelos que se harían realidad y traerían la felicidad. Estaba equivocado.
Cuando era viejo estaba convencido que el afecto podía demostrarse de varias maneras, con hechos, con regalos o actitudes a determinadas personas, y con otras creía que era prudente ponerse una coraza y mostrarse frío. Estaba equivocado. Cuando era viejo creía que el AMOR era un sentimiento que se vivía de una determinada manera…Estaba equivocado.
Y esa suma de equivocaciones me llevó a un callejón de sentimientos, que,confieso,creí que era un callejón sin salida. De hecho durante varios días estuve convencido de eso. Así y todo lo aproveché, porque tenía 2 opciones, enloquecer angustiado contra una pared o relajarme y encontrarme a mí mismo (valga esa redundancia). Paradójicamente tener una pared en la nariz fue una especie de liberación. Una vez más estaba equivocado, el callejón tenía salida. Y como si la vida fuese un juego de mesa, entregué mis fichas, rompí el tablero y empecé de nuevo. Pero no siento que he retrocedido, todo lo contrario... Porque a veces avanzar de a 10 casilleros no es un logro, si el camino es el equivocado. Hoy disfruto cada casillero que avanzo, lo gozo, lo siento, lo vivo. Empecé de nuevo y soy un hombre nuevo. Hoy no proyecto en etapas, vivo cada día intensamente. Hoy no pienso mucho en el final del camino, simplemente porque no sé cuando será. Y ante la duda, elijo percibir intensamente cada paso en ese caminar, lo miro, lo pienso, lo siento, lo digo, lo hago. Profesionalmente este podría ser el final del camino y aún así sería genial, soy, hago y vivo lo que amo. Eso ya es un anhelo y un sueño cumplido, hecho realidad. Y en lo personal, eliminé mis corazas y prejuicios, prefiero correr el riesgo y ser vulnerable, pero elijo sentir todo, amor, deseo, pasión, dolor, nostalgia…pero no angustia. Y lo más importante, no me privo de un abrazo, un te quiero, un te extraño, un beso, una mirada o una sonrisa. Les aseguro que vivir así es una experiencia maravillosa. Y permite que uno se conecte desde otro lado. Desde el corazón o desde el alma, siempre es genuino el afecto. Hoy que soy un hombre nuevo descubrí que el AMOR, se puede vivir de infinitas maneras. Tal vez vuelva a equivocarme, pero nunca arrepentirme. Porque la vida es hoy. Y si hay mañana, entonces tendré tiempo de volver a entregar las fichas, y empezar de nuevo."